Visitar Tlaxcala es conocer uno de los sitios más enigmáticos del México- Prehispánico como Cacaxtla y Xochitecatl. Sin olvidar la presencia española que hace evidente las construcciones que son verdaderas joyas coloniales como conventos franciscanos, templos barrocos y edificios.
Plaza de la Constitución
Antiguamente se le conoció como Plaza de Armas; a lo largo de los años ha sufrido algunas modificaciones, destacan su kiosco de mediados del siglo XIX y la fuente de la Santa Cruz que data de 1646; la adornan bellos jardines y frondosos fresnos, así como los edificios coloniales que la rodean.
Palacio de Gobierno
Su construcción se inició en 1545 y se ubica al norte de la Plaza de la Constitución. Originalmente estaba dividido en tres partes, al extremo oeste se encuentra el edificio que corresponde a lo que fuera la antigua Alhóndiga, donde se recibía y depositaba el tributo de maíz; actualmente sólo se conserva el pórtico original con decoración de flores de cempasúchil labradas en piedra de la puerta de acceso. En la parte central se ubica el Cabildo Indio o Casas Consistoriales, que fueron construidas con mano de obra indígena, en su fachada destacan sus arcos de estilo árabe decorados con plantas en piedra tallada. Al oriente del conjunto se ubica el edificio que se conoció cómo las Casas Reales, ahí se hospedaban los virreyes a su paso por la ciudad, y de ella hoy se observa el marco de piedra de su portón bellamente labrado y su arcada interior, ambos del siglo XVI.
Otro de sus importantes atractivos son los Murales que realizó el maestro, Desiderio Hernández Xochitiotzin, y en los cuales se narra la historia del Estado. El uso de brillantes colores y la fuerza expresiva que impregna a sus personajes, hacen de los murales un espectáculo pleno de belleza, color e historia.
Antigua Casa de Piedra
Esta construcción al sur de la Plaza de la Constitución data del siglo XVI, su fachada es a base de cantera gris procedente de Xaltocan. Se dice que perteneció a un abogado, el cual construyó la fachada con las piedras que solicitaba a la gente humilde como pago de sus honorarios. Actualmente aloja al Hotel Posada San Francisco, uno de los mejores del Estado.
Exconvento Franciscano de Nuestra Señora de la Asunción
Sede del primer Obispado de la Nueva España y actual Catedral de Tlaxcala, la construcción de este monumental conjunto data de 1537, consta de dos atrios: uno en la parte alta delimitado por tres grandes arcos que soportan un paso de ronda que une al campanario con el claustro. En este espacio se escenificaron las primeras obras de teatro en lengua náhuatl. El conjunto integra, además, una capilla posa con notables relieves en piedra de San Francisco de Asís y Santo Domingo de Guzmán, así como el portal de peregrinos donde se encuentra la pintura de San Cristóbal.
Plaza de Toros Jorge “El Ranchero” Aguilar
Se localiza exactamente al poniente del Exconvento franciscano de Nuestra Señora de la Asunción. No obstante que la Plaza “La Monumental” de Apizaco es la más grande del Estado, sin lugar a dudas, ésta, es la más bella; fue construida en el siglo XVIII con tepetates, adobes y piedras de xalnene. Se sabe que las primeras corridas en Tlaxcala se remontan al año de 1788. La construcción de esta plaza dio pie a la fundación de algunas ganaderías de toros de lidia, de más fama del país como: Mimiahuapan, Piedras Negras, Rancho Seco y Tenexac, entre otras.